domingo, 21 de agosto de 2011

Mal ejemplo


A vueltas con la visita del papa, algunos se han atrevido a comparar la existencia de dios con el viento. Me inquieren que sí creo en el viento, ¿Por qué no creer en dios? No ves el viento pero crees en su existencia, lo mismo pasa con dios. ¡Mal ejemplo amigos míos! No  veo el viento, pero puedo ver sus efectos en el mundo físico, por eso os digo a todos y cada uno de los que creéis en un ser divino y/o superior, que el día que podáis demostrarme la existencia de ese ser de la misma manera que el viento me demuestra la suya, entonces creeré.

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